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junio 09, 2025

Perspectiva

Háblame con esa voz que reconozco en mis sueños y mis escenarios más improbables. La casuística nunca fue mi fuerte.

Coloca tu mano, en el mismo lugar del que parten cada una de las emociones más profundas que tenían tiempo albergadas a la espera de su libertad.

Y es que miro a tus ojos y veo tanto, que va más allá de lo ordinario, pero que desborda el concepto de lo extraordinario (porque si, a veces los prefijos no son una solución: solo son prefijos).

Pero así, impávido ante lo que digo por la falta del contexto y perspectiva que hace mía esta situación: así te veo y me sonrío en los momentos de soledad y plenitud. Creo que son tus dos momentos favoritos en la vida.

abril 09, 2025

Decisiones

¿Se aprende en realidad a vivir con el peso de las decisiones que uno tomó? ¿O sencillamente uno recuerda el efecto de esas decisiones y trata de lidiar con ellas cómo puede cada día?

Las decisiones que tomaste sin pensar son fantasmas que te persiguen e inevitablemente te encuentran en otra parte del camino (no necesariamente adelante). 

A veces sus efectos te contraminan y te empujan unos pasos hacia atrás para que, regresando sobre el camino, podás revisarlo todo, no desde una posición de superioridad por haberlo ya vivido, sino desde una posición donde tratés, sin juzgar, de entender lo que ha pasado. Y asumirlo.

Cuesta, pero se entiende en algún momento de la vida, que las decisiones, al fin y al cabo, son fotografías de un momento. Y que aunque parezca que van tropezando una tras otra, no llegan a definir del todo la complejidad de tu ser. Por eso no se puede dejar que una decisión, una sola, lo defina todo.



abril 08, 2025

9 de abril de 2025

A veces lo único que se celebra es la supervivencia.

Generalmente no se es consciente de ello, pero al hablarse en voz alta, uno descubre que el mayor mérito de los últimos 365 días (366 si es año bisiesto), ha sido mantenerse de pie: a veces, manteniendo el equilibrio en un pie o apoyándose en dos muletas que hagan las veces de soporte cuando te tiemblan las rodillas por inestabilidad.

Hoy se cumple uno de esos años.

Aún sigo con la incertidumbre de saber cómo se sobrellevan los efectos de una plastía de ligamento cruzado anterior con meniscectomía parcial medial, excisión de plica y sinovectomía en el mediano y largo plazo, pues por más que le he preguntado a ChatGPT, no he obtenido una respuesta uniforme, definitiva y que me haga sentir certidumbre sobre los días y meses siguientes.

En el corto plazo he de decir que es un trance doloroso y un reaprendizaje forzoso para retomar la marcha luego de que algo (el LCA) se ha roto (al igual que muchos de los planes que uno hace sin saber que no los vas a poder ejecutar en el tiempo que querías y bajo las condiciones que querías).

Dentro del mismo dolor, he encontrado avances pequeños, personas que acompañan al proceso y momentos en los que he reconocido y agradecido lo que antes daba por sentado (lo que había “normalizado” como dicen hoy en día). 

He perdido momentos y experiencias en el mundo exterior, sin duda, pero he ganado otras estando en el claustro de mi hogar, porque mis momentos más significativos de las últimas semanas han sido las transiciones desde la inmovilidad completa hacia el uso de dos muletas y luego una y (desde ayer), ninguna.

Pero bueno, no quiero romantizar esto que me ha pasado y que es sin duda, un escenario no deseado. La idea era expresar que, en este nuevo año de vida, lo que agradezco es tener la capacidad y la oportunidad de escribir lo que quiero en este espacio. Y me agradezco porque a pesar de las diez mil medicinas, la cirugía, los vómitos, el miedo, los desequilibrios, la fisioterapia y las lágrimas, sigo aquí intentándolo.

marzo 20, 2025

Sensación

A veces es una sensación que se torna desoladora, irónicamente, cuando ves el vaivén de las copas de los árboles a través de uno de los pocos accesos de luz natural que tenés al alcance.

Sabés, casi con absoluta certeza, que no has sido el primero ni serás el último en convivir con esa sensación. Pero eso no sirve de consuelo en ocasiones y lejos de ello, la hacés una sensación muy personal, con los matices que solo es posible impregnarle por estar vivo y haber vivido lo que algunos consideran una vida (o media, dependiendo a quien le preguntés).

Creo, en el momento más lucido que las lágrimas me han cedido, que debe ser hasta cierto punto una sensación sana: una que te recuerda que la vida no es lineal, que te enseña a cuestionar tus absolutos, a repasar tus prioridades y a repensar en el concepto “vivir” y su asociación con el movimiento rápido… y más bien, valorar la lentitud, la paciencia, la perseverancia… el intento.

Me refiero, por supuesto, a la sensación de que el mundo sigue avanzando sin mí. Y de que yo estoy perdiéndome de todo.

Pero a fin de cuentas, ¿qué es todo?

marzo 14, 2025

-47

La validación de sus emociones de forma inconsciente había quedado atrás desde hacía mucho tiempo. Necesitaba palabras expresas, pues la especulación y la creación de todos los escenarios posibles se había convertido en una práctica que aborrecía.

Amalia dejó caer los brazos a los lados, perdiendo territorialidad y ganando libertad: Ya hacía un tiempo en que se había cansado de la tensión muscular que implicaba cargar con el peso de las decisiones no tomadas o de aquellas que aunque parecían ya definidas, seguían a cuestas con ella por su dificultad para dejarlas caer al vacío.

Meditó sobre la cantidad de veces en que había pensado en aquello mismo durante los últimos meses. Hoy, había más (muchísimo más) tiempo para acabar dando vueltas en un ciclo infinito sobre el mismo pensamiento, las mismas emociones, similares conclusiones… con resultados (oh, sorpresa) exactamente iguales.

Viendo hacia la ventana mientras se perdía en el vaivén de los árboles, Amalia pensaba en dejar de pensar. Pero era similar a pedir que el incesante calor cediera, o que el viento dejase de mover caprichosamente las hojas, o que las ardillas dejaran de lanzar almendras al tejado (quizá aquello último sería más factible): La lógica, o en su defecto, los deseos, no lograban imponerse.

marzo 09, 2025

Privilegios suspendidos (y otros, recuperados)

1. Ducharme con libertad a la hora que lo desee y en caso de ser necesario, de forma rápida.
2. Caminar, en general.
3. Hacer planes para salir el finde.
4. No depender de nadie para comer, tomar agua, cargar el teléfono, movilizarme, bajarme de la cama, hacer el súper, recibir un delivery, hacer trámites de adulto, cargar mi mochila y/o cartera… en general, no ser independiente.
5. Vivir sin un dolor que me inmovilice.

Los privilegios que siempre he dado por sentados (y que de momento he perdido) son muchos muchos más, pero voy a quedarme con esos cinco que son, quizá, los más superficiales en este proceso.

Pero sería mentira decir que no he ganado nada en todo esto:

1. Ha sido un recordatorio abrupto para cultivar la paciencia y el auto cuidado.
2. Como me dijo alguien, es tiempo de retomar lecturas, canciones y escritos pendientes.
3. Es un espacio de descanso (obligado, pero descanso) y auto reflexión.
4. El recordatorio de haber elegido a las personas correctas para que permanezcan, acompañen y hagan más llevadero el proceso.
5. La certeza de que, detrás del dolor que acompaña al proceso, hay aprendizaje que aunque ahora mismo se ve difuso, se va tornando claro en proporción inversa a la hinchazón, los analgésicos, los doctores, la terapia y todo lo que conlleva haberse roto (literalmente).



marzo 05, 2025

Hiatus

Es la palabra que llegó, repentinamente, a mi cabeza está mañana, mientras subía unas escaleras lentamente, a un ritmo que no me es habitual, pero que de momento es el único posible.

Uno de mis primeros hiatos fue hace casi tres años. Duró todo un mes, pero se sintió muchísimo más extenso. Creo haber aprendido sobre la paciencia y lo inevitable de tomar este tiempo y sacarle lo mejor dentro de todo.

Pero me equivocaba.

Ayer, antes de ayer y antes de antes de ayer me he sentido estancada, a pesar de las múltiples “señales” que he ido encontrando en esta parsimoniosa marcha que inició hace exactamente una semana.

Creo que nunca dejaré de sorprenderme por el “timing” de mis desaceleraciones. Suele existir (siempre hay) una razón escondida detrás de todo lo que sucede en estos hiatos e incluso, detrás de la razón inicial que te llevó a estar en el hiato.

En la actualidad, sigo sin encontrarla o poder definirla bien. Pero tengo tiempo suficiente (me parece) para repensar, recrear y redefinir. 

También para escribir.



febrero 28, 2025

Primavera en invierno

Amalia dejó partir todo con la lluvia, incluso aquel barco de papel improvisado en el que escribió todos sus pensamientos intrusos de los últimos días. 

Al verlo alejarse, no pudo evitar recordar la enorme cantidad de tiempo invertido en estos pensamientos que finalmente, no le habían llevado a ningún lado, y que lejos de beneficiarle de alguna forma, le habían hecho perder el foco de la prioridad número uno.

Acomodándose de nuevo en el sofá, pensó en que ahora tenía mucho tiempo. Demasiado como para volver a los mismos hábitos de siempre.

Se extendió, como pudo, para alcanzar un libro de la estantería y pensó en lo curioso de encontrar “Esperanza, primavera eterna” de Stephen King. Se fascinó con la historia de Andy Dufresne.

Y sin embargo, lo que quedó en su mente fue lo que encontró en la primera página del libro, previo al índice. Solo una frase que resonó en su cabeza:

Lo importante es el cuento, no quien lo cuenta.

febrero 23, 2025

Febrero 2025

Necesito abrazar a mi dolor. Y no es una cosa fácil, porque en principio, querría que no estuviese aquí.

Desde hace ya un tiempo advertía su presencia, pero me negaba a aceptarla. Habían muchos indicadores, demasiadas señales básicas ignoradas.

Y aquí estamos, él y yo frente a frente en una situación inesperada, en medio del ruedo donde la audiencia me pide aceptarlo, pero yo me sigo negando.

La sensación es parecida a la de hace unos años: Es un dolor con más síntomas de temor: Temor de volver a cometer los mismos errores porque en el fondo, siempre veo hacia otro lado, en lugar de plantarme y poner un alto.

Pero hoy ha de ser diferente, porque me cansé de este dolor que, aunque genuino, es innecesario. Buena parte de su poder (sino todo) está en mi mente.

Doy un paso al frente y le digo que esto debió suceder hace mucho tiempo, lo de despedirnos, pero que suelo aferrarme por alguna razón que no logro definir.

Le doy las gracias por lo que me ha enseñado y por los momentos gratos que han surgido dentro de todo su caos, pues como todo, también el temor tiene su lado bueno. Y lo he conocido, pero se ha agotado.

enero 27, 2025

27 de enero

A Amalia no le gustaba ser encasillada en ninguna de las posibles categorías de aquella innecesaria manía por clasificar a las personas, como si de objetos inanimados sin matices se tratase.

Lejos de ello, se sorprendía muchas noches encontrando algo nuevo sobre ella: alguna manía aún no descubierta, una palabra que se repetía una y otra vez en su cabeza hasta tener la oportunidad de ser utilizada en la más inesperada de sus oraciones… una nueva conducta o un nuevo sentimiento o una nueva persona en quien volcar lo complejo que resultaba tomar consciencia de sí misma.

Últimamente, un sentimiento ambivalente rondaba su mente. Era uno de esos sentimientos que le calaban hasta los huesos y le hacían retorcerse de dolor y también de una inesperada alegría, a partes más o menos iguales.

No había encontrado, a la fecha, una manera de abordar la situación. Era como la vida misma: No todo podía ser siempre alegre y satisfactorio, a veces había de sacrificar algo, perder algo, para ganar algo nuevo.

Recordaba los famosos matices, las luces y las sombras que la hacían precisamente ella. Y entonces, como en las caricaturas, el imaginario bombillo destelló con más fuerza, como hacía días no lo hacía.

Al final, con todo y la ambivalencia, la dirección del sentimiento era siempre hacia adelante.

enero 08, 2025

Olvido

Presiento que el olvido ya está haciendo su efecto

Que los recuerdos que construimos han comenzado, gradualmente, a tornarse grises, como en las películas en blanco y negro

Que se ha desgastado aquello que nos hacía tan nosotros 

Las risas, las bromas, los momentos (también los malos)

Es por eso que hoy quiero pedirte algo


Antes que se desdibuje la imagen idealizada que construí de vos 

Y me olvide de todo aquello que solía pensar cuando estábamos juntos 

Y también de lo que pensaba cuando no estábamos juntos


Antes que me vuelva solo una extraña más a la que saludas porque alguien más te recordó de mi cumpleaños

A la que le das un saludo impersonal en Año Nuevo

Y de la que hablas como alguien que conoces, pero en secreto, ya no recordás


Antes que se acaben los temas de conversación infinitos

El análisis filosófico de las cosas cotidianas 

Las recomendaciones basadas en la experiencia

Las palabras de ánimo 

Las sonrisas cómplices 

Los textos que te escribí en este blog (incluyendo los que entendiste y los que no)

Las fotografías que si existieron y las que no se materializaron

Los sueños (in)comprensibles con vos y yo de protagonistas (y a veces de personaje secundario, porque no siempre nos gusta eso de sobresalir)


Antes de todo eso

Te pido que no me olvides 

octubre 14, 2024

Datos

Siempre me gustó mucho desmenuzar informes e interpretar datos. Creo que por eso me dediqué con afán al periodismo económico y por eso también decidí estudiar una maestría en economía.

Creo (sé) que los datos son valiosos. Tienen una riqueza por la interpretación que se les puede dar y los fines para los que podés utilizarlos. Aunque claro, podés hacer algo positivo, pero también algo malvado a partir de esa información.

Lo chivo de ellos es que siempre hay más. Provienen de una fuente inagotable, en varias presentaciones y desde diferentes lugares del mundo. Cuando aún estudiaba, era un poco más difícil tener acceso a ellos, pero hoy basta con una búsqueda sencilla y tenés acceso a mucha información. Quizá demasiada.

No obstante, he aprendido (hoy también lo escuché) que hay que tener criterio y cuestionar los datos. Así como podés tener información de calidad también podés ser víctima de datos malintencionados o malinterpretados. 

De ahí que en los últimos días haya pensado mucho en volver a esos orígenes: A revisar páginas y páginas de informes en búsqueda de historias que contar a través de esos datos. Y/o viceversa.



octubre 13, 2024

Algunas preguntas que rondaron mi mente este finde

¿Cómo se preserva el tiempo realmente disfrutado y se recupera el tiempo malgastado en pensar que estás perdiendo el tiempo?

¿Cuánto tiempo de descanso es suficiente y cuánto es demasiado tiempo invertido en el trabajo y en desvivirte para fines futuros que talvez pasen, pero talvez no?

¿Por qué los minutos parecen durar menos cuando las cosas que realmente querés están sucediendo, pero parecen alargarse cuando encontrás dificultades en el camino que va a llevarte a ese momento tan esperado?

¿Y por qué me (nos) gusta cuestionar lo establecido como si no fuésemos nosotros quienes decidimos el cómo, el cuándo y el por qué de aquello que estamos persiguiendo con nuestro inconsciente y nuestras acciones cotidianas?

¿Qué tanto margen de maniobra realmente tenemos (aplica para todo lo que estés pensando y lo que no)?

octubre 12, 2024

Mar

Hoy he pensado en lo mucho que le temo al mar. Algunos hablan de tenerle respeto, pero yo le temo sobremanera.

Es posible que buena parte de mi miedo radique en no saber nadar y tener consciencia de que en un escenario apocalíptico de inundaciones, no tengo asidero ni remedio… 

Pero no es solo eso: pensaba en lo mucho que me gusta escuchar el choque de las olas entre sí, las aves que rondan buscando peces o carroña y la brisa que se siente aún bajo el sol más inclemente.

Sin embargo, todo esto se acompaña del pánico al sonido del golpe que se escucha contra las piedras y la amenaza que constituye cada que la marea va subiendo sin control aparente. Hay calor, hay incomprensión y demasiada incomodidad. Y mareos (a veces pienso que tengo vértigo).

Aún con ello, el mar y las mareas son necesarias. El movimientos y los vaivenes tienen un sentido siempre para quien los vive de cerca. La clave está en averiguar el sentido.



octubre 09, 2024

Colores

El día tenía una tonalidad amarilla suave: cálida, brillante pero al mismo tiempo, acogedora… como si no hubiesen novedades en el frente de la vida adulta.

Amalia suspiró y levantó la vista al frente: Los pendientes se habían acumulado en una pila de tamaño considerable que amenazaba con sucumbir en su escritorio.

Repitiéndose el viejo mantra que le enseñara su padre, el escenario se tornó celeste: Le recordó lo mucho que le gustaba ver al cielo cuando estaba claro y las nubes tomaban formas diversas sometidas al debate público de los pocos observadores que volvían la vista al cielo en aquellos días.

Los días anteriores habían tenido mucho (demasiado) de color negro: La incertidumbre, el caos y la tristeza habían dominado por demasiado tiempo y se hacía justo y necesario que la ausencia de color terminara su temporada.

No obstante, aún y cuando no era capaz de percibir y percibirse a sí misma por la falta de luz, era consciente que aquel cambio en la paleta cromática dependía, en buena parte, de su capacidad de tomar el pincel, la brocha, el rodillo o el aerógrafo con un color distinto y cambiar el panorama. Al fin y al cabo, el lienzo siempre estaba a su disposición para empezar de nuevo una vez más.

octubre 08, 2024

Automático

Dejemos de lado las premisas y enfoquémonos en las cosas que vayan sucediendo, conforme vayan sucediendo. Difícil, porque nunca se me ha dado muy bien aquello de fluir.

Hay momentos en los que sentís la necesidad de tener algunas certezas. Los últimos tiempos, sin embargo, están demostrando ser inciertos, y lo único constante es el cambio. Siempre el nunca bien visto cambio.

Trato de abrazar algunas ideas, pero por abrazarlas, me aferro a ellas sin querer despegarme. Suena (y es) difícil, pero son las cosas que le pasan a uno más veces de las que quisiera admitir.

Confieso que tampoco me gusta encontrar fallos en mi plan o en mi lógica o en mi percepción. Por eso paso varios malos ratos y alguna que otra discusión innecesaria conmigo misma para decirme que me lo dije.

Ahora mismo no sé si llamarles fallos. Más bien parecen chispazos que tratan de darle vida a esto que más parece una rutina programada en automático. A algo que funciona porque aún tiene batería, aunque parezca que de momento no tiene pulso ni emoción. Que parece, pero no está muerto. 



octubre 07, 2024

Tres

Hasta el año pasado, podría considerar este día como la antesala. Pero sabés, por accidente nos enteramos que en realidad te fuiste un día como hoy hace tres años exactamente, y no el día 8, como pensamos por la fecha en la que nos notificaron de tu muerte.

No puedo pasar enfrente del lugar donde pasaste tus últimos momentos porque todavía duele. Me recuerda el haberte dejado ahí con la esperanza de que mejoraras para estar bien el día de mi boda, sin saber que tu traje iba a quedar sin usarse, que tus zapatos especiales iban a quedar (y seguir) como nuevos tres años después… que aunque se trataba de uno de los días más felices de mi vida, se tornó todo en un evento agridulce.

Recuerdo esa (presunta) antesala muy bien. Rezaba antes de dormir para que te mejoraras, sobre todo cuando me enteré del COVID. Algo se derrumbó dentro de mí en ese momento, pero la esperanza no quería morirse del todo. Me aferraba a mi fe, pensando que a pesar de todo, íbamos a superar esto. Total, aún estabas demasiado joven para morir.

Recuerdo haber recibido la llamada de parte de Tito (mi hermano mayor, para los que no tienen contexto) para avisarme lo que me temía. Ninguno podía hablar, pero nos entendimos perfectamente al momento de enlazarse la llamada… nunca me había sentido tan abandonada, a pesar de estar rodeada de mucha gente que me ofrecía su abrazo y su consuelo. 

Este año he recordado muchas de nuestras conversaciones que iniciaban con un “si ves que viene la correntada, ¿qué vas a hacer? ¿Te vas a quedar para que te arrastre o te vas a apartar?” 

Spoiler alert: Sigo sin apartarme el 99% de las veces. 

P.D.: Para mi papá, donde quiera que esté. Siempre pienso que es acá nomás, a mi lado.

octubre 04, 2024

04 de octubre

Sigo buscando.

Creí acabado este proceso, pero cada año que pasa, se renueva la necesidad de buscar respuestas que nunca voy a tener. De hacerme preguntas y plantearme otros escenarios con finales diferentes al que efectivamente, se materializó.

Tengo sueños y también pensamientos incómodos. 

Cada tanto me esfuerzo por recordar lo que creo que ya he olvidado: Rostros, ocasiones, aprendizajes, palabras o simplemente, estar ahí presente de nuevo, cuando este proceso estaba lejos de ocurrir.

Las emociones se van turnando y la esperanza de que esto va a pasar se renueva cuando el ciclo se cierra (solo para volver a iniciar). Cada comienzo parece ser luminoso y cada final pareciera ser el definitivo. Pero todo sigue sucediendo de nuevo.

Alguien me dijo hoy que no me concentre viendo el mundo a través de la cámara o de las fotos, porque me pierdo de los momentos. En este caso, sin embargo, solo me quedan esos recuerdos.

octubre 03, 2024

3 de octubre

Una parte de mi ser te está buscando. Bueno, está inventándose las razones para salir a buscarte.

Tengo claro que una parte de mí te quiere aquí y sin embargo, quisiera tener certeza absoluta e indiscutible de que eso es así. Pero no la tengo y no sé si llegue a tenerla.

Verás, nunca he sido de pensamientos sencillos. Me gusta complicarme hasta cuando sé que quiero algo, pero no siempre solo voy y lo tomo. También puedo esperar.

He meditado mucho sobre mi necesidad de razones para salir a buscarte. Y eso que no estás tan lejos: mi parte espiritual/mística/inconsciente sabe que estás cerquita, pero que necesitás tiempo para manifestarte y que todos, como yo, puedan ser conscientes de tu presencia.

Tengo mucho que podría contarte e historias que me gustaría inventar para que no te aburrás. Pero a estas alturas y en mis actuales circunstancias, ya no estoy segura de tener tiempo suficiente de irte a buscar. O de que, por el contrario, vayás a llegar sin avisar.

octubre 02, 2024

Amalia y octubre

Octubre es un mes complejo en mi vida. Muchas cosas han pasado, en diferentes años, que han ido marcando de alguna u otra forma mi vida y mi forma de ver el mundo.

Quizá la primera que tengo en mente es un retiro al que fui estando en bachillerato, convencida por una monja a la que siempre quise mucho porque lejos de ser convencional, siempre supo escucharme y aconsejarme. En ese retiro me di cuenta que, aunque pensaba que tal vez sí, no venía hecha para una vida dedicada al 100% a la religión. Siempre se me dio más cuestionar.

Eso me lleva a un segundo recuerdo: En un mes de octubre iniciamos un proyecto radial con algunos de mis mejores amigos en la universidad donde estudié Periodismo. Descubrí que no me había equivocado al elegir la carrera con todo y los peros de mi mamá, y que la música puede transmitirte un montón de emociones. Sin saberlo, ahí conocí también a quien, mucho tiempo después, se convertiría en mi esposo.

Mi tercer y cuarto efeméride del mes es agridulce. Ya lo he expresado en otras entradas, aunque quizá no con la capacidad que ahora tengo: una semana antes de mi boda, que también fue en octubre, mi papá murió. 

Ahora, no puedo evitar ponerme sentimental cuando voy a bodas y veo a las novias bailar con sus papás: es algo que no tuve la oportunidad de vivir, y aunque peleé mucho con todo lo que pasó y cómo pasó, he llegado a encontrar un poco de paz y de consuelo. Quizá nunca entienda el porqué, aunque a veces creo que él me diría que sencillamente, era lo que tenía que pasar. Así, sin mayor explicación o lógica al alcance de mi entendimiento humano.

Estoy justo a las puertas de que se cumpla el tercer aniversario de su partida y siempre este periodo viene lleno de emociones. Este año, también ha venido lleno de noticias, de cambios. 

Y obviamente mi cuarto recuerdo, que es con mi esposo, es uno de esos que atesoro sobremanera. Él me ha enseñado sobre paciencia, sobre autenticidad y sobre todo, ha estado ahí conmigo cuando las cosas se han puesto más difíciles. No han hecho falta muchas palabras: Su sola presencia me transmite una paz increíble. 

Con todo ese contexto, me pregunto qué otras cosas puedo esperar de los octubres que me queden por delante. Pero luego recuerdo que con seguridad solo tengo este día, este momento de octubre y se me pasa.