julio 03, 2024
3 de julio
julio 02, 2024
2 de julio
mayo 25, 2024
Orugas
Feas, en principio. Supongo que eso explica el nombre medio grotesco que las identifica.
Nunca he sido fan de los insectos. Ni de los reptiles, ni de los roedores. Mi mente no se hace a la idea de que deba convivir con ellos.
Y sin embargo, qué necesarias son las orugas.
Desde hace semanas resuena en mi cabeza esa canción tan popular de Sebastián Yatra por la película "Encanto". Quizá es porque en alguno de tantos horóscopos leí que 2024 era año de cambios para los Aries (lo normal, pues).
Estar escuchando seguido esta canción me ha recordado algunas cosas:
-Que el cambio, al menos ese permanente, se trabaja. No pasa por generación espontánea (#pasteurización). Siempre, como dijo mi yo del pasado, hay un primer paso.
-Que aunque nos neguemos a dar ese primer paso, las circunstancias si que van a cambiar. El mundo va a cambiar y la clave está en mi respuesta a esos cambios: ¿Me adapto/estanco? ¿Me atrevo a cambiar con él?
-Que a veces, hay que volar. O aventarse y aprender a volar en el camino.
-Y que el cambio, casi siempre, es crecimiento (con todo y miedo).
febrero 08, 2024
Galaxia
Amalia colocó el título pensando en aquel quinteto de estrellas que, de acuerdo con sus dudosos recuerdos, se desplazaban hacia el sur, mostrándole titilantes el camino a seguir.
Pensó en las otras dos constelaciones (una a cada lado) en las que se perdió tratando de encontrar un sentido a la organización de los cuerpos celestes que la componían. Recordó que ya con anterioridad, había leído sobre los asteroides y su peculiar sentido para quienes los habitaran.
Era curioso: Jamás había sido una persona particularmente interesada en la astronomía. Si gustaba de ver estrellas era por el hecho de esperar aquellas fugaces para empujar los deseos que albergaba con toda la fuerza de su ser.
Pensó de nuevo en el conjunto de estrellas. En cómo aparecieron de la nada y sin embargo, se hacían tan familiares para volver a casa. Tomando un sorbo de café, se dispuso a dibujarlas para no olvidarlas.
Pero cuando volvió la vista al cielo, no logró encontrarlas. Parecían haberse desplazado para guiar a otro viajero.
Se dijo entonces a sí misma que debía dejar de tomar café por las noches y guardó la libreta una vez más. La esperaban en la puerta.
enero 28, 2024
¿Por qué escribir?
enero 26, 2024
Sobrepensando
octubre 07, 2022
Un año
Es increíble llegar a este momento. No siento que el tiempo haya pasado rápido.
Tuve muchas expectativas respecto a este día y en la antesala, debo decir, se siente casi normal. Creo que lo vivido en octubre 2021 me hizo aprender, a fuerza de experiencia, que se puede estar triste, aliviado, feliz y agradecido al mismo tiempo. Que nunca sabés lo que te va a traer el mañana, aunque lo sospechés, y que de ahí el valor de vivir intensamente en el presente.
Tu partida, papá, no ha pasado inadvertida. He cambiado en muchos sentidos a raíz de tu muerte inesperada y sorpresiva, y he tenido que pasar por diferentes momentos de este duelo para encontrarme adonde estoy ahora.
Quiero decirte que sigo viviendo a pesar del miedo, de la ansiedad y de esa tristeza tan horrenda que no conocía hasta hace un año. Que he trabajado en tratar de entender por qué pasan las cosas, y aunque a veces creo que no lo voy a lograr, lo sigo intentando a mi ritmo. El único ritmo posible.
Me he apoyado de las herramientas que me dejaste (y otras que he aprendido sobre la marcha): La meditación, la respiración honda, la espiritualidad, la oración a una fuerza superior que da sentido a las cosas, mi carácter necio, la terapia, el llanto (el discreto y el bullicioso), el silencio, la introspección, la introversión. He aprendido a soltar, pero a veces también me aferro, por miedo a que me lleve esa correntada de la que me enseñaste y que aparece cada cierto tiempo.
Sigo aprendiendo a darle valor a las experiencias y a no dejar que las cosas que no son importantes me quiten tiempo de vida.
Te he recordado en estos últimos días como lo que fuiste: Un ser tremendamente espiritual, un cuidador nato, un ejemplo del servicio como expresión del amor, un papá multifacético (aunque la mayoría piense que solo tenías la "cara de serio").
Los días como hoy son buenos para recordarte. Hay otros en los que ha sido pesado, casi imposible.
Sin embargo, estoy aquí, escribiendo porque me sirve, funciona. Es catártico, se siente bien.
Te extraño.
Fátima.